lunes, 20 de abril de 2015

El castigo en la escuela.


¿Qué objetivos perseguía?, ¿Qué tipo de castigos había?, ¿Qué pensamos sobre el castigo?, ¿Servía de algo?

Lo que se pretendía con el castigo era que los niños aprendiesen lo que estaba mal, y así modificar su conducta y, al mismo tiempo, su actitud. También, con el castigo, se esperaba que el funcionamiento de la clase no cambiara.

Los tipos de castigo podían ser diversos abarcando desde leves, como reprimendas verbales, hasta otros más estrictos, como los partes disciplinarios y la expulsión del colegio.
Pensamos que los castigos pueden ser útiles siempre que persigan un fin, pero nunca debemos desvalorizar al niño haciéndole sentir mal o humillándolo delante de sus iguales.

Como futuros docentes y según nuestra experiencia, creemos que los castigos son necesarios en determinadas situaciones ya que los niños necesitan a veces un toque de atención que les haga reflexionar sobre si su conducta es o no la correcta.

Apoyándonos en nuestra biografía personal, todos coincidimos con la misma clase de castigos, desde no salir al recreo hasta salir de clase. Eran los castigos menos severos por así decirlo. Entre los más estrictos podían notarse castigos como los Partes disciplinarios o ir a la sala del director.

Destacamos el caso de Antonio que cuenta una anécdota sobre algunos castigos que se impartían en su colegio:‘’Uno de los métodos de castigos que más llamaban la atención en mi colegio, era que en vez de recibir un Parte disciplinario, hacías horas de servicio al colegio. Es decir, ibas por la tarde a limpiar el colegio, o pintarlo si hacía falta y a ayudar a las limpiadoras.
Otro sistema de castigo, en la época de bachillerato, fue un sistema de puntos como el carnet del coche. Con cada conducta desorientada te quitaban puntos dependiendo de la gravedad y cuando llegabas a 0 recibías un parte, o igualmente horas de servicio en el colegio‘’.

Pensamos que los castigos deben existir en la escuela, al igual que los refuerzos. Creemos que mediante los castigos no debemos desmoralizar al alumno, sino que mediante este las conductas desagradables vayan siendo reducidas hasta ser completamente eliminadas. Para ello, pensamos que el alumno debe conocer de antemano que castiga se impondrá según la conducta que adquiera el mismo.
Según el Grupo SI(e)TE. Educación: ‘’Volviendo al control externo de la educación, el que lleva a cabo el educador, advertiremos que los premios y castigos son las decisiones que se toman para modular la situación, para garantizar la continuidad en la dirección pretendida y para evitar la desviación de la misma. Sin duda, los premios y castigos son actuaciones que cabe situar en el contexto de cada momento y lugar…
Por otro lado, la naturaleza de los premios y castigos también hay que situarla en la concepción que se tenga de las relaciones interpersonales y de la misma teoría del aprendizaje que se maneje aun admitiendo que en general siguen planteando mas debate la aplicación de los castigos que los premios’’.


Grupo SI(e)TE. Educación (2009): Premios, castigos y educación. (5). Recuperado en: http://webspersoais.usc.es/export/sites/default/persoais/josemanuel.tourinan/descargas/PREMIOS_Y_CASTIGOS.pdf

No hay comentarios:

Publicar un comentario