domingo, 14 de junio de 2015

Y como futuros docentes, ¿qué queremos en nuestra escuela?

Queremos q nuestro centro pretenda que el modelo educativo no se base en el modelo tradicional, es decir, que el alumno memorice sin comprender todos los contenidos de los libros de texto. Sino que se apueste por un modelo más dinámico, donde la experiencia del docente sea primordial para el aprendizaje y de éste puedan sacar conocimientos. Igualmente se apuesta por dinámicas de grupo, la puesta de ejemplos, exposiciones y trabajos en grupo, etc.

El centro debe buscas una educación en valores, debido a que no queremos que la experiencia escolar les sirva solo como una memorización de contenidos sin importarles a ellos. Igualmente apoyamos la educación inclusiva, pensamos que el colegio debe adaptarse a las necesidades del alumno, aportándoles a ellos los materiales necesarios, aulas adaptadas, etc.

Queremos un método participativo, donde tanto docente como alumno aprendan entre ellos y que ninguno destaque más sobre otro. No queremos restringir la libertad del alumno ni quitarles la importancia que se merecen, al contrario. Pensamos que es importante la distribución de la clase, de manera en la que el alumno también sea el foco de atención. El centro quiere enfocarse en una educación constructivista, basada en la colaboración, responsabilidad compartida, proyectos a largo plazo, etc. Este método se refiere a un puzzle, cada alumno aporta su granito de arena para alcanzar el conocimiento completo.

Según Beltrán Llavador, Francisco: ‘’La organización tiene que ver con el trabajo, aunque no con la pretendida naturalidad de su división. El trabajo es el modo peculiar en que, las personas, a través de las relaciones entre sí y con el medio, lo transforman’’. 


Pensamos que la evaluación no debe centrarse tan solo en lo que el alumno pone en el examen, ya que pensamos que el alumno en un examen puede tener un mal día, o estar nervioso, o este tipo de cosas que puede hacer que el alumno no se exprese con total claridad. Pensamos que el docente se debe regir para evaluar, no solo por un examen, sino por el comportamiento que se tenga en clase, el progreso que presenta el alumno, las dificultades que tiene también son a tener en cuenta, etc.

Debemos tener una buena relación con el alumno para tener en cuenta todos estos factores que pueden intervenir en la nota del alumno. Hay que tener en cuenta sus problemas, tanto familiares como personales, etc.

La metodología impartida por el profesorado la dejamos en sus manos, pero siempre teniendo en cuenta que sea un buen método de enseñanza para el alumno. No queremos ponerle una metodología a seguir para todos, debido a que eso sería restringir su libertad, pero si queremos que se tengan en cuenta los diferentes puntos nombrados anteriormente para que las clases sean eficaces, y sirvan en un futuro para el alumnado.

Según Huberman (1993), ‘’Pese a los esfuerzos –variables- de las autoridades y los grupos de presión de especialistas para regular y normalizar las prácticas de enseñanza-aprendizaje, los docentes siempre han dispuesto de cierta libertad en cuanto a la planificación y el desarrollo de su propio trabajo, debido al tipo de labor que, ante los problemas cotidianos y las crecientes obligaciones, les exige tomar por si solos numerosas decisiones’’.

Con respecto a la atención a la diversidad, debemos apostar por una Escuela Inclusiva ya que, como dice Echeita (2008): dicha escuela"refiere una aspiración y un valor igual de importante para todos los alumnos y alumnas (todo el mundo, niños, jóvenes y adultos desea sentirse incluido, esto es, reconocido, tomado en consideración y valorado en sus grupos de referencia (familia, escuela, amistades, trabajo…). (…) no puede perderse de vista que hay sujetos y grupos en mayor riesgo que otros a la hora de vivenciar con plenitud ese sentimiento de pertenencia (…); Pero la inclusión educativa no es sólo un sentimiento de pertenencia y bienestar emocional (…). La inclusión educativa debe entenderse con igual fuerza como la preocupación por un aprendizaje y un rendimiento escolar de calidad y exigente con las capacidades de cada estudiante. (…) la mejor contribución de la educación escolar a la inclusión social de cualquiera es poder alcanzar el mayor nivel de logro y de cualificación escolar posible”.


A modo de resumen, ¿cómo era nuestra escuela?

La metodología es la misma prácticamente para todos, es decir, la tradicional. Se usan los libros, apenas se usan las TIC y se trabaja en demasiadas ocasiones el aprendizaje memorístico. Y es que la libertad de la que gozaban los docentes se basaba en no buscar cosas novedosas ni adaptadas a las necesidades.

Los recursos son los típicos también: libros, cuadernos, bolígrafos, ordenadores (para el que tenía la suerte de usarlos), radios para los audios de inglés y música, etc.

La evaluación era de igual forma con letras (PA, PA+, NM) y nunca numérica. Se usaban los exámenes y los deberes para llegar a la nota final y el comportamiento solía regañarse si era malo pero rara vez se premiaba si era bueno. No se buscaba el equilibrio que debe existir entre evaluar (comprender para mejorar) y calificar (poner notas sirve para controlar), ya que solo se realiza esto último.

Las relaciones de convivencia también eran buenas, por lo general, tanto entre profesores y alumnos como entre alumnos y padres con profesores. Se buscaba la educación emocional y solía haber, en general, afectividad y cariño. Se tenía en cuenta esto que dice Mónica Gather Thurler (2004), "La organización profesional valora el funcionamiento participativo y de compañerismo y, por consiguiente, la corresponsabilidad de las decisiones. En un funcionamiento en el que prima el compañerismo, los procesos de decisión son, no obstante, pesados, lentos e ineficaces, en la medida en que se busca un amplio consenso. Lo importante es adherirse, no romper las alianzas personales, evitar los conflictos".

Por último, se daba un tratamiento específico a la diversidad si existía dicha atención, ya que en muchos centros se carecía de dicha diversidad y los alumnos con discapacidad no tenían cabida en las aulas.

Relaciones Familia-Escuela.


¿Cómo era la relación entre la familia y la escuela? ¿Había implicación por parte de las familias en hacer efectiva esta relación? ¿El centro organizaba actividades para que las familias tuviesen participación?

Estamos de acuerdo en que la relación que existía entre la familia y la escuela era bastante buena, fluctuosa y constante. Era una relación cordial debido a que la escuela buscaba responder a las dudas de las familias y las familias conocían el progreso de sus hijos.

Las familias tenían implicación pero, más que con el centro, con los docentes. Esto era gracias a las tutorías, que podían ser solicitadas por el docente o por las familias. 

En nuestro caso, coincidimos en que el tutor pedía una al trimestre, pero nuestras familias buscaban estas reuniones más a menudo. 

Igualmente, pensamos que existía amistad entre docente y familia y la relación era amistosa. Tal y como dice Saúl: ‘’Mis profesores siempre pedían tutorías pero muy pocas al trimestre, eran mis padres los que estaban un poco más encima y buscaban la tutoría. Pero no por nada malo, sino para ver cómo me iba y tal’’.

Por otro lado, la implicación de la familia con el centro se realizaba mediante el  AMPA. En las reuniones del AMPA se concretaban actividades, proyectos, etc. Todo a nivel de centro y de su organización. En este caso, sí pensamos que existía menos implicación por parte de las familias.

La implicación del centro era distinta para cada uno. En el caso de Álvaro, nos cuenta: ‘’Mi colegio hacía actividades para padres fuera del horario escolar para mantener una relación buena. También se organizaban partidos de padres e hijos contra profesores, padres contra profesores, etc. Se hacían también proyectos en horario escolar en los que se invitaban a los padres que pudiesen asistir para observar y participar’’. 

Sin embargo, en el caso de David: ‘’En mi centro nunca se han realizado actividades donde los padres pudiesen tener implicación o participación con los hijos y los profesores. La relación se centraba en las tutorías y ya está’’. 

Y, por otro lado, el caso de Regina: ‘’En mi colegio lo más diferente al resto, que yo sepa, es que en las excursiones se invitaban a los padres también para que pudiesen pasar tiempo con nosotros y con nuestros profesores’’.

Pensamos que esta relación es muy importante debido a que los padres pueden hablar con los docentes sobre sus inquietudes, sobre lo que esperan de sus hijos, etc. Igualmente, el docente puede tener contacto con los padres y dialogar sobre las actitudes de su hijo, el progreso, expectativas. Y, pensamos que la siguiente cita de Beatriz de León, resume un poco lo que queremos decir y pensamos.

‘’Para facilitar la participación de los padres en la vida escolar, los profesores deben ser conscientes del valor del trabajos que los progenitores pueden potenciar dentro de su tarea y anticipar las posibilidades de esta colaboración generara, puesto que los padres serán conscientes de la labor que los docentes desempeñaran, fomentado su prestigio. Esto favorecerá el que se encuentren canales de comunicación, dando lugar como dice Ellis y Hughes (2002), a crear momentos y oportunidades que favorezcan la relación y convivencia, aprovechándose de las experiencias que como agentes educativos que son los padres, pueden aportar. La escuela no debe desperdiciar ese potencial’’.

León Sánchez, B. (2011): La relación familia-escuela y su repercusión en la autonomía y responsabilidad de los niños/as. (13-15). Recuperado en: http://www.cite2011.com/Comunicaciones/Familias/131.pdf

Plan de Convivencia del Centro.


¿Crees que tu colegio llevaba a cabo un plan de convivencia? Si es así, ¿Qué objetivos tenía que llevar a cabo? ¿Existían las llamadas normas de convivencia? ¿Tuvo buenas consecuencias?

Estamos todos de acuerdo en que nuestros centros tenían un plan de convivencia al que regirse como norma general para establecer buena relación entre los integrantes del centro y solucionar problemas en casos de conflictos. Del mismo modo, esto facilitaba la educación en valores y la vida en el centro.

Dentro de este plan, existían las normas de convivencia. A nivel grupal pensamos que todos teníamos las mismas, como por ejemplo levantar la mano en clase, mantener limpia el aula y el recreo, tener respeto, etc. Pensamos que estas normas eran comunes para todos.

Igualmente, entre los objetivos que priman en este plan de convivencia, pensamos que son los siguientes:
-          Que todos los miembros de la comunidad estén al tanto y bien informado  para facilitar el cumplimento de las normas.
-            Informar a las familias de la importancia que tiene dentro de la función educativa de sus hijos, ya que son junto con los docentes una de las herramientas más importante dentro de su educación.
-          A través de la transmisión de valores, fomentamos el compañerismo y el respeto, lo que disminuye los conflictos.
-          Fomentar una serie de valores tales como son el respeto, la ayuda a los demás o la igualdad de género.
-          Proponer medidas y ayudas para el cumplimento óptimo de las normas.

Pensamos que este plan de convivencia, en nosotros, ha conseguido que prestemos atención a valores como son el compañerismo, el respeto, la responsabilidad, etc. Por lo tanto, pensamos que nuestros centros han hecho un buen trabajo en este sentido. 

Creemos que el plan de convivencia es esencial para mantener el centro en un buen ambiente de enseñanza y de aprendizaje, por lo que debe llevarse a cabo con cautela y seguridad. 

Por lo tal, queremos apoyarnos en la siguiente cita con la cual nos sentimos muy identificados por su definición sobre la convivencia.
Según Tuvilla Rallo, José: ‘‘En la actualidad, la Cultura de Paz supone una nueva perspectiva socio-crítica de la organización escolar y una nueva forma de abordar conflictos que se producen en el seno de los centros educativos. Se trata de mejorar la convivencia escolar, entendida como interrelación entre los diferentes miembros de la comunidad educativa, con incidencia significativa en el desarrollo ético, socioafectivo e intelectual del alumno’’.

Tuvilla Rallo, J. (s/f): Convivencia escolar y resolución pacífica de problemas. (8-10). Recuperado en: http://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/Convivencia%20escolar%20y%20resoluci%C3%B3n%20pac%C3%ADfica%20de%20conflictos_0.pdf 

La Atención a la Diversidad.


¿Había alumnos de distinta raza, con dificultades de aprendizaje o discapacidad motora en tu colegio? ¿Si era así, estaban con vosotros en clase? ¿El colegio se adaptaba a ellos o, por el contrario, eran ellos quienes se adaptaban al colegio?

A nivel grupal, coincidimos por nuestra experiencia que en los colegios donde hemos estudiado había este tipo de alumnos pero muy reducido. Incluso, en algunos casos, pensamos que el colegio cerraba sus puertas a familias con un simple "No tenemos los recursos adecuados para encargarnos de ellos".

Igualmente, coincidimos con la metodología del aula impartida a estos alumnos, ya que eran excluidos. 
Pensamos que lo primordial seria que estos alumnos estuviesen incluidos con sus compañeros; sin embargo, por lo vivido y visto, nos hemos dado cuenta que estos alumnos, por no dificultar la clase, eran excluidos y se les impartía enseñanza en otra aula aparte. Normalmente era el equipo de orientadores quienes se encargaban de su enseñanza.

Las relaciones que se establecían con estos compañeros eran muy limitadas, debido a que compartíamos poco tiempo con ellos. Aún así, es destacable la diferenciación de dos tipos de alumnos, los que excluían y los que integraban.

La adaptación del colegio al alumno, o viceversa, es muy distinta para cada uno. En el caso de Antonio, como nos cuenta él: ‘’En mi colegio había un alumno de un curso menos que tenía discapacidad motora e iba en silla de ruedas y, para que pudiese asistir a clase, a nosotros se nos subió a la planta donde estaba su aula y a su clase le bajaron a la nuestra que se podía acceder por una rampa para las sillas de ruedas’’. Por desgracia, esto no ocurre en todas las experiencias y vemos como algunos colegios recurren a la exclusión.

Pensamos que la atención a la diversidad es muy importante, por lo que debemos hacer una escuela inclusiva. Si apartamos a estos alumnos de sus compañeros, se sienten distintos, apartados, etc., no es un buen método para enseñar a estos alumnos que necesitan apoyo. Creemos que los orientadores son necesarios porque en algunas ocasiones estos alumnos necesitan una atención un poco más específica, pero no estamos de acuerdo en excluirlos. El docente debe saber adaptarse a estos alumnos, los cuales son iguales que nosotros. Para apoyarnos en argumentos de otros autores, utilizaremos la siguiente cita de Pilar Arnaiz: 
"En las comunidades inclusivas, los talentos de cada uno, incluyendo los de aquellos con profundas discapacidades, superdotación o comportamiento distorsionadores, son reconocidos, fomentados y utilizados al máximo. Cada persona es un miembro importante y valioso con responsabilidades y con un papel que desempeñar para apoyar a los demás, lo que ayuda a fomentar la autoestima, el orgullo en los logros, el respeto mutuo y un sentido de pertenencia y valía entre los miembros de una comunidad".

Arnaiz Sánchez, P. (1996): Las escuelas son para todos. (25-34). Recuperado en: http://www.inclusioneducativa.org/content/documents/Escuelas_Para_Todos.pdf


El Aula Matinal.


¿Qué objetivos perseguía el aula matinal? ¿Lo dirigían profesores o monitores? ¿Cuándo se realizaba la inscripción?

El objetivo que perseguía esta aula era tener a los alumnos que por motivos personales y familiares, debían estar antes del horario escolar. Para que estos niños no estuviesen solos se hacían una serie de actividades o juegos en el aula matinal. 

A nivel personal, ninguno hemos tenido experiencia dentro de ellas, sin embargo, conocemos el funcionamiento.

Normalmente, eran dirigidos por monitores, a veces el monitor de autobús era el mismo. Lo que se trataba de hacer era que los alumnos llevasen al día los estudios, ayudar a los que presentaban dificultades o, hacer juegos educativos con los alumnos para que aprendiesen de una manera diferente y les gustase estar en esta aula.

La inscripción era igual que la del comedor o el servicio de autobuses. Se realizaba a principio de curso pero se podían ir apuntando conforme la necesidad surgiese.

Pensamos que muchas familias tienen un horario de trabajo poco flexible, por lo que es importante tener un aula donde tener a los niños controlados y hacer que ellos mismos aprendan, adelanten o estudien contenido del colegio y, además, se lo pasen bien. 


"Mantendría la gratuidad para todos los usuarios hasta que recibieran las instrucciones pertinentes Esto quiere decir que las familias que han utilizado el  servicio de aulas matinales hasta la entrada en vigor de este decreto no tendrá que abonar cantidad alguna." Marisa Paredes


http://ampacpmoctezuma.blogspot.com.es/2013/10/el-aula-matinal-pierde-la-gratuidad-y.html?m=1

Los deportes.

¿Qué deportes se ofrecían en tu colegio? ¿Eran durante el horario escolar? ¿Qué objetivo tenían estas actividades extraescolares?

Todos coincidimos en tener estas actividades fuera del horario escolar, normalmente por la tarde, salvo los lunes y martes que la salida del colegio era a las 17:00 y, entonces, estas actividades tenían lugar a las 12:30, antes de la comida.

Los deportes que ofrecían eran los típicos: fútbol, baloncesto y vóley. A diferencia de los otros centros, el de nuestra compañera Beatriz, según dice ella: ‘’En mi colegio no había equipo de fútbol, nunca ha habido, lo que era normal en mi colegio era jugar al balonmano o al baloncesto, eran los deportes que se ofrecían’’.

El objetivo que perseguían estas actividades era la de relacionar al alumno con sus compañeros, es decir, mediante el deporte se puede educar en valores de compañerismo, competitividad, amistad, confianza, etc. A nivel general, se intentaba esto y que los alumnos desconectasen un poco del día y mantener una buena salud. 

Pensamos que el deporte en la escuela es algo fundamental para el alumnado, no solo para que tengan una buena saludad, sino para fomentar una educación en valores. Además, con el deporte, conseguimos que el alumno adquiera confianza en si mismo y otros aspectos de superación y motivación para ellos. Por ello, nos apoyamos en la siguiente cita que se centra en los aspectos que nosotros defendemos.


Según Monjas Aguado, Roberto: "La presencia del deporte como contenido curricular ha suscrito múltiples controversias en el ámbito de la Educación Física, y en particular en la Formación del profesorado, por lo que en esta comunicación voy a intentar abordar el tema. Defendemos una educación que ponga el acento en valores como la cooperación, solidaridad, igualdad,… Frente a otras opciones que buscan los resultados o el rendimiento por encima de todo sin tener en cuenta que lo más importante deberían ser las personas, TODAS, ya que no vale tener en cuenta solo unas pocas.  Esto constituye un verdadero reto a la hora de introducir el deporte en la educación: Lograr la participación y el aprendizaje de nuestro alumnado, valorando el proceso por encima del resultado".

Monjas Aguado, R. (s/f): El deporte en la escuela. Reflexiones previas. La importancia de la justificación coherente de su uso. (1-4). Recuperado en: http://estudiantes.iems.edu.mx/cired/docs/ae/pp/ef/aeppefpt05pdf01.pdf

El comedor.


¿Eran saludables los menús del comedor en el colegio? ¿Cuándo debías hacer la inscripción? ¿Qué pasaba si te portabas mal o no comías?

Coincidimos todos en que en el comedor, la comida era saludable pero de poco gusto. El menú era redactado para las familias a principio de curso para que ellas tuviesen conocimiento de él. En el caso de David, dice que existía menú para celíacos y vegetarianos en su escuela.

La inscripción, normalmente, se debía hacer a principio de curso para tener una organización adecuada. Sin embargo, coincidimos en que en ocasiones si un alumno se tenía que quedar por algún motivo, la familia podía realizar la inscripción para X días sin importancia y se le hacía sitio.

Los castigos eran un poco diferentes para cada uno. Cuando se hablaba mucho, en el caso de Regina, castigaban a la mesa sin habla por un tiempo limitado. Sin embargo, en el caso de Álvaro cuando hablaban, o chillaban, más de la cuenta, les tocaba quedarse más tiempo para limpiar. 

Otros castigos eran por ejemplo en el colegio de Antonio el cuál dice: ‘’En mi colegio, en el comedor, si no te comías la comida del menú ese día, te apuntaban y al día siguiente te ponían el mismo plato’’.

Pensamos grupalmente que el comedor es importante debido a que muchas familias no pueden encargarse de sus hijos a la hora de comer por temas laborales. Por lo tanto, el centro tiene que prestar este servicio y que sea de calidad, dado que se trata de la alimentación de los niños. 

«Comida deslocalizada y poco valor a los productores locales y a la alimentación con productos cercanos. Se busca el precio más económico en detrimento de la calidad del alimento», explica Soler, Antonio.

http://www.diariodeleon.es/noticias/leon/deslocalizacion-comedores-escolares-destroza-economia-local_974729.html 

sábado, 13 de junio de 2015

El transporte escolar.


¿El transporte escolar era gratuito en tu centro? ¿Se hacían juegos educativos dentro de él? ¿La responsable de los alumnos era un monitor o una profesora?

El transporte escolar, según nuestra experiencia vivida, se adquiría por un precio bajo y asequible para todas las familias. El servicio ofrecía la recogida de alumnos que no pueden ser llevados al centro por sus padres o familiares y, del mismo modo, ofrecía la llevada a sus casas o un punto concreto donde dejar a estos al finalizar la clase.

Dentro del autobús la guía de los alumnos solía ser una monitora, aunque a veces era una profesora quien le acompañaba. Cuando se realizaban excursiones, por ejemplo, eran siempre las dos. Igualmente, dentro del autobús se dejaba libertad a los alumnos para que desconectasen del día.

Como experiencia, ninguno hemos tenido la participación en el servicio de autobuses. Sin embargo, contamos con una historia de Antonio en la cual dice: ‘’Yo nunca cogía el autobús puesto que vivía al lado del colegio, sin embargo, una semana que mis padres se fueron de viaje y estaba en Chilches pague el servicio y todos los días me dejaban en casa de mi tía, en la puerta’’.


Pensamos que este servicio debe ser esencial y que, igualmente, sería bueno que se realizasen juegos donde los niños desconectasen del día escolar pero también aprendiesen cosas nuevas o de su interés. 

“La intención fundamental de este programa es ofrecer seguridad y comodidad a nuestros estudiantes de enseñanzas medias y preuniversitarias. Al llevar el servicio de transporte escolar a sus casas se ha prevenido algunos de los riesgos a los que se enfrentan los jóvenes en su camino a clase, como asaltos criminales, acoso sexual, agresiones psicológicas, incitación al consumo de drogas o hacer frente al clima extremo de nuestra ciudad” 

Los juegos educativos


¿Se usaban juegos como método educativo? ¿Qué tipos de juegos se utilizaban? ¿Qué finalidad tenían estos juegos?
Sí, en nuestra etapa en primaria realizábamos diferentes tipos de juegos, pero lo habitual era la enseñanza tradicional con lectura en voz alta, dictados y otros tipos de actividades. En nuestro grupo hemos encontrados diferentes juegos como: trabalenguas, jugar al bingo para aprender los números en inglés, jugar a la fórmula 1, etc.

La principal función de estos juegos era promover el desarrollo educativo de los alumnos como por ejemplo con el trabalenguas coger agilidad en la lectura, con el bingo aprender los números en inglés, con la fórmula 1 aprender las tablas, etc.

En el caso de nuestra compañera Beatriz, se utilizaba un juego como método de evaluación del progreso del alumno en las tablas de multiplicar. Era un juego que consistía en una carrera de coches y, conforme ibas progresando adecuadamente, ibas adelantando puestos. Esto era una forma de motivar a los niños en su implicación con la asignatura de matemáticas.

En el caso de Antonio, en Educación Física, realizaba el juego del pañuelito con multiplicaciones, divisiones, sumas y restas, para que los alumnos aprendieran de esta manera haciendo deporte otro tipo de contenidos.

Pensamos que es de importancia este método, y nos identificamos con las siguientes palabras de la autora Paula Chacón: ‘’El juego didáctico es una estrategia que se puede utilizar en cualquier nivel o modalidad del educativo… El juego que posee un objetivo educativo, se estructura como un juego reglado que incluye momentos de acción pre-reflexiva y de simbolización abstracta-lógica de o vivido para el logro de objetivos de enseñanza curriculares, cuyo objetivo último es la apropiación por parte del jugar de los contenidos fomentando el desarrollo de la creatividad’’.

Chacon, P. (s/f): El juego didáctico como estrategia de enseñanza y aprendizaje. Recuperado en: http://grupodidactico2001.com/PaulaChacon.pdf