¿Cómo
era la relación entre la familia y la escuela? ¿Había implicación por parte de
las familias en hacer efectiva esta relación? ¿El centro organizaba actividades
para que las familias tuviesen participación?
Estamos
de acuerdo en que la relación que existía entre la familia y la escuela era
bastante buena, fluctuosa y constante. Era una relación cordial debido a que la
escuela buscaba responder a las dudas de las familias y las familias conocían el
progreso de sus hijos.
Las
familias tenían implicación pero, más que con el centro, con los docentes. Esto
era gracias a las tutorías, que podían ser solicitadas por el docente o por las
familias.
En nuestro caso, coincidimos en que el tutor pedía una al trimestre, pero nuestras familias buscaban estas reuniones más a menudo.
Igualmente, pensamos que existía amistad entre docente y familia y la relación era amistosa. Tal y como dice Saúl: ‘’Mis profesores siempre pedían tutorías pero muy pocas al trimestre, eran mis padres los que estaban un poco más encima y buscaban la tutoría. Pero no por nada malo, sino para ver cómo me iba y tal’’.
En nuestro caso, coincidimos en que el tutor pedía una al trimestre, pero nuestras familias buscaban estas reuniones más a menudo.
Igualmente, pensamos que existía amistad entre docente y familia y la relación era amistosa. Tal y como dice Saúl: ‘’Mis profesores siempre pedían tutorías pero muy pocas al trimestre, eran mis padres los que estaban un poco más encima y buscaban la tutoría. Pero no por nada malo, sino para ver cómo me iba y tal’’.
Por
otro lado, la implicación de la familia con el centro se realizaba mediante
el AMPA. En las reuniones del AMPA se
concretaban actividades, proyectos, etc. Todo a nivel de centro y de su
organización. En este caso, sí pensamos que existía menos implicación por parte
de las familias.
La
implicación del centro era distinta para cada uno. En el caso de Álvaro, nos
cuenta: ‘’Mi colegio hacía actividades
para padres fuera del horario escolar para mantener una relación buena. También
se organizaban partidos de padres e hijos contra profesores, padres contra
profesores, etc. Se hacían también proyectos en horario escolar en los que se
invitaban a los padres que pudiesen asistir para observar y participar’’.
Sin embargo, en el caso de David: ‘’En mi centro nunca se han realizado actividades donde los padres pudiesen tener implicación o participación con los hijos y los profesores. La relación se centraba en las tutorías y ya está’’.
Y, por otro lado, el caso de Regina: ‘’En mi colegio lo más diferente al resto, que yo sepa, es que en las excursiones se invitaban a los padres también para que pudiesen pasar tiempo con nosotros y con nuestros profesores’’.
Sin embargo, en el caso de David: ‘’En mi centro nunca se han realizado actividades donde los padres pudiesen tener implicación o participación con los hijos y los profesores. La relación se centraba en las tutorías y ya está’’.
Y, por otro lado, el caso de Regina: ‘’En mi colegio lo más diferente al resto, que yo sepa, es que en las excursiones se invitaban a los padres también para que pudiesen pasar tiempo con nosotros y con nuestros profesores’’.
Pensamos
que esta relación es muy importante debido a que los padres pueden hablar con
los docentes sobre sus inquietudes, sobre lo que esperan de sus hijos, etc.
Igualmente, el docente puede tener contacto con los padres y dialogar sobre las
actitudes de su hijo, el progreso, expectativas. Y, pensamos que la siguiente cita de Beatriz de León, resume un poco lo que queremos decir y pensamos.
León Sánchez, B. (2011): La relación familia-escuela y su repercusión en la autonomía y responsabilidad de los niños/as. (13-15). Recuperado en: http://www.cite2011.com/Comunicaciones/Familias/131.pdf
‘’Para facilitar la participación de los padres en la vida escolar, los profesores deben ser conscientes del valor del trabajos que los progenitores pueden potenciar dentro de su tarea y anticipar las posibilidades de esta colaboración generara, puesto que los padres serán conscientes de la labor que los docentes desempeñaran, fomentado su prestigio. Esto favorecerá el que se encuentren canales de comunicación, dando lugar como dice Ellis y Hughes (2002), a crear momentos y oportunidades que favorezcan la relación y convivencia, aprovechándose de las experiencias que como agentes educativos que son los padres, pueden aportar. La escuela no debe desperdiciar ese potencial’’.
León Sánchez, B. (2011): La relación familia-escuela y su repercusión en la autonomía y responsabilidad de los niños/as. (13-15). Recuperado en: http://www.cite2011.com/Comunicaciones/Familias/131.pdf
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